Hace unos días aparecía en Barrapunto esta noticia. Como suele ocurrir, más que la entrada en sí, lo interesante en este caso son los comentarios de la noticia.
Supongo que más de uno se las habrá visto alguna vez con una de nuestras queridas empresas de telecomunicaciones. Todo es muy sencillo para dar de alta un servicio, la operación no suele durar más de diez minutos llenos de simpatía y buenas palabras. El problema llega cuando uno, por el motivo que sea, quiere dar de baja el servicio en cuestión. Simplemente para averiguar el procedimiento a seguir se pueden tardar dos o tres días, en los que se hacen no menos de cinco llamadas. En muchos casos, a la primera llamada el operador ya nos anuncia la baja del servicio, siendo mentira el 100% de las veces.
De entre el casi centenar de mensajes del comentario citado al principio en barrapunto, podemos sacar bastantes ideas de qué podemos hacer en estos casos. En este post voy a hacer un pequeño resumen de todo lo dicho en ellos, para que me sirva a mí y al cualquiera de los lectores que pasen por aquí. También añadiré algunos datos de mi cosecha. Bien, como diría el mismísimo James T. Kirk… engage.
Voy a comenzar con un caso del que conozco a varias víctimas. Estas personas, un buen día, abrieron su buzón como hacían siempre y vieron como aparecía una factura a su nombre de una operadora de comunicaciones con la que no habían contratado nada. ¿Como era esto posible?, muy sencillo, en la mayoría de los casos un comercial espabilado se había hecho con parte de sus datos y habían dado de alta al pardillo para llevarse la comisión del contrato. Se puede decir que aquí la sinvergonzonería está del lado del comercial, pero resulta raro, raro, raro que a la gran mayoría de los comerciales se les ocurra la misma idea genial. Para evitar que ocurra esto, yo recomiendo lo siguiente:
¡¡Cuida tu intimidad como un tesoro!!, en una factura de cualquier tipo existe mucha información confidencial. En los últimos tiempos, para evitar este tipo de fraude en las facturas ya no aparecen todos los dígitos del número de cuenta. Aún así sigue habiendo información que puede ser usada por esta gentuza, como son el nombre, apellidos y DNI del titular. Con estos tres datos en manos de un descarado de estos ya la tenemos liada. Así que cuando un comercial llegue a tu puerta y te pida una factura para comparar precios (o con la excusa que sea) mándalo al infierno de inmediato, sus intenciones no son buenas. Recuerda que en realidad el no quiere hacerte ningún favor a ti, por mucho que se empeñe en convencerte de ello, el favor se lo quiere hacer a sí mismo.
Trata al comercial con educación, pero no con gran amabilidad y hospitalidad. Es una persona que está intentando venderte algo y que en muchos casos está entrenada para usar tu educación y amabilidad contra ti, de modo que nunca debe pasar de la puerta y la conversación no debe durar más de cinco minutos, tu tiempo es demasiado valioso y seguramente prefieres usarlo en cualquier otra cosa. Tú sabes lo que quieres y tienes tus propios medios para informarte, así que no necesitas que te vendan una moto que ni siquiera querías comprar. Jamás dejes que un comercial ponga un pie dentro de tu casa. Sí, como alguno estará pensando, es cierto que detrás del comercial sólo hay otro pardillo más buscándose la vida, por eso en ningún momento aconsejo que se le trate maleducadamente, a no ser que se lo busque, que algunos se lo buscan a siendo más pesados que el que mató el elefante a pellizcos.
Sigamos, el siguiente caso es el más frecuente, lo que no quiere decir que el anterior sea precisamente anecdótico. Me refiero al caso ¡¡Que me quiero dar de baja, cojones YA!!.
Cuando nos dimos de alta en el servicio, probablemente corrimos hacia nuestro teléfono como alma que lleva el diablo tras ver un anuncio en la tele y llamamos a la operadora. Todo fue sobre ruedas y en menos de diez minutos se había resuelto la transacción. Bueno, miento, el kit ADSL tardó más de un mes en llegar, pero fue por culpa de una discontinuidad espacio temporal en la que se metió el mensajero que lo llevaba a casa. El tío, al parecer, llegó a un mundo fantástico lleno de seres extraños, allí conoció al Amo del Calabozo que le dio unos shuriken mágicos con los que consiguió liberar de un malvado tipo con alas de bastante mala leche, después de que su mujer le pusiera los cuernos, y encima perdiera uno, ese fantástico mundo. Ahora ya no nos interesa el servicio y queremos darnos de baja, así que volvemos al teléfono, como ahora no tienen que enviarnos ningún kit no corremos peligro con discontinuidades de ningún tipo (o eso creemos). Bien, en este punto pueden ocurrir dos cosas:
a) El operador amablemente te dice que no hay problema, que te da de baja y la siguiente factura que recibas será la única. Te venderá la moto de que no puede darte de baja de inmediato (desconozco si esto es cierto, pero a mí me parece un poco raro), pero que no te preocupes, que la siguiente factura y no más. MEEEEEEEEENNNNNNNNNNNTTTTTTIIIIIIIIIIRAAAAAAAAAAAAAAAAA, recibirás la siguiente factura, y la siguiente, y la siguiente…. Para conseguir que te den de baja no hay otra opción que mandar un burofax, desconfía de cualquier otra cosa que te digan.
b) El operador te da otro número, al que llamas, este a su vez te da un nuevo número, al que vuelves a llamar…, 2 horas y un número indeterminado de llamadas y operadores comiéndote el tarro una y otra vez te han puesto de mala hostia. Pero tu perseverancia y las pelas que te has gastado en llamadas (porque casi seguro que no son gratuitas) han dado resultado. Tienes el número al que tienes que enviar el burofax (ojo, que sea un burofax, equivalente a una carta certificada y que no puedes mandar desde cualquier sitio, ve a la oficina de correos más próxima). Normalmente aquí se acaban los problemas, pero no siempre es así, ¿a que no?.
Mi consejo es que trates de conseguir el número al que enviar el fax por otros medios, pregunta a vecinos o amistades que se hayan dado de baja en fechas recientes. Si conoces a alguien que trabaje como teleoperador para esa empresa mejor que mejor. Yo tuve esa suerte. Así los coges por sorpresa, sin pasar por los pasos previos de tortura diseñados para retenerte llegas hasta el corazón del asunto.
Por supuesto, da orden al banco de que dejen de pasar el recibo a la compañía, el siguiente recibo debes dejarlo pasar. Pero pídele al banco de que te avisen antes de pagarlo para comprobar que no han facturado por encima de la fecha en que te diste de baja.
Es posible, y nada raro, que después de haber seguido todos los pasos correctamente, la empresa se empeñe en seguir cobrandote la factura. Como el banco se las devuelves empezarán a amenazarte con juicios y listas de morosos, para este trabajo usarán los servicios de una empresa de cobro tipo cobrador del Frac. NO TE DEJES AMEDRENTAR, lo mejor en este caso es que tú pases al contraataque y los amenaces a ellos por medio de una llamada telefónica o una carta. No demores esta respuesta y hazla lo antes posible. Normalmente da resultado, recuerda que al haber enviado un burofax, tienes un justificante totalmente válido así que tienes las espaldas cubiertas. Vuelvo a repetir, no lo demores, no lo dejes pasar pensando que se cansarán, porque no será así. En los comentarios de barrapunto verás ejemplos de personas con las que han cumplido sus amenazas. La ley al final acabará dandote la razón, pero mejor no llegar a ese punto. Estaría bien que alguien con conocimiento y sapiencia de las teclas que hay que tocar redactara un guión o carta, o ambos inclusive para usar en estos casos.
Probablemente, al pasar tus datos a una empresa de morosos la compañía esté incumpliendo al ley de protección de datos. Si han llegado a ese punto, úsalo en tus presiones.
Si por dejadez, porque no ha podido ser por otra cosa, si hubieras querido habrías parado esto antes, acaban cumpliendo sus amenazas tampoco te preocupes demasiado. Estas técnicas por parte de estas empresas han provocado que los bancos se pasen por el arco del triunfo estas listas, a no ser que aparezcas por algún asunto más serio que una factura impagada a una empresa de telecomunicaciones.
Bien, como decía esto sólo pretende ser un resumen, para más información al principio tenéis el enlace de barrapunto.