Entre el 17 y el 26 de marzo nos hemos ido a ver las capitales de Francia e Inglaterra, de donde hemos vuelto con un buen número de vivencias a nuestras espaldas. A estas alturas no voy a hacer un post contando el viaje de forma exhaustiva, pero sí me gustaría hacer algunos apuntes a vuelapluma.
De París:
* Lo primero que hay que hacer en un viaje a París es sacar dos pases. Primero uno para el metro, está pensado para turistas y permite viajar en este medio de transporte cuantas veces haga falta durante los días que dure el mismo, así como coger los trenes que llevan a los aeropuertos. El segundo da vía libre para monumentos y museos nacionales, pudiendo ser para 2, 4 y 6 días. Nosotros lo sacamos en un establecimiento a la salida del metro en la parada de Le Louvre.
* Nos avisaron de que preparáramos el bolsillo para los precios de París. No es necesario, me temo que por aquí han subido tanto que ya no hay diferencia. Nosotros íbamos con la guía del Trotamundos y encontramos lugares para comer con buen precio; además, teníamos un supermercado de la cadena Franprix cerca del hotel que nos vino muy bien para comprar agua, fruta, pan de molde o sopa instantanea que hacíamos con el calentador de agua que teníamos en la habitación.
* También nos dijeron que los franceses eran muy antipáticos y cerrados, alguien incluso nos avisó de que a los españoles nos trataban mal porque no nos querían. Todo mentira, como suele ocurrir en estos casos. Al menos con los que nos hemos topado nosotros eran bastante atentos, se han esforzado por comunicarse con nosotros y, sobre todo, mostraban una educación exquisita.
Para terminar con París, decir que es una ciudad a la que todo el mundo debería ir al menos una vez en la vida.
De Londres:
* En Londres también debemos, a la primera oportunidad, sacar la Tourist Travel Card de metro para las zonas 1 y 2. La puedes pedir por los días que la vayas a necesitar. No hacerlo es ruinoso, un ticket de metro para un viaje vale 4 libras, casi nada.
* Sorprende sobre todo lo diferente que es de la Europa continental, todo tiene una especie de firma británica: las cabinas, los taxis, los coches con el volante mal puesto, la gente conduciendo por donde no es, los buzones, los interiores enmoquetados, etcétera.
* Los museos son gratuitos y están muy bien montados. Además de los archiconocidos National Gallery, National Portrait Gallery o Britanic British Musseum nos gustó mucho el Science Musseum y el que hay en el Observatorio de Greenwich.
* Al hilo de lo anterior, te alegra ver un sitio donde realmente se ve que desde siempre han valorado la ciencia en lo que le corresponde, teniendo en alta consideración a sus grandes genios.
* Londres sí que es realmente cara.
Quizás estéticamente Londres no es tan espectacular como París, pero nosotros hemos disfrutado un infinitesimal más allí, creo que por dos razones: las diferencias con nuestro terruño son mayores y los museos nos han gustado más.