Bienvenidos a De lo divino y de lo humano, mi blog personal. Por aquí cuento todo lo que se me pasa por la cabeza, sin tema ni rumbo determinado. Espero que el contenido sea de vuestro agrado y que, si es posible, os ayude en algo.
Para sugerencias, críticas o cualquier cosa que sea menester, aquí tenéis mi dirección de correo.
Ya es oficial, salgo en Google, pero sólo de espaldas, porque he comprobado que han borrado las imagenes de frente. Y ahora que soy famoso a esperar las ofertas de la tele.
No creo que haya que ser muy espabilado para darse cuenta de que las ofertas de Telefónica por el iPhone son para echar a correr y no precisamente para conseguir el tuyo. Pero sorprendentemente mucha gente va y se arremolina en torno a los mostradores de Movistar para conseguir su manzanita. Y después de la orgía compradora, pasa lo que tiene que pasar, dándose cuenta algunos de las consecuencias, que no todos.
Esto lo cuento por lo leído en este post, en el que Javier cuenta su episodio con el chisme. Al parecer se le ha roto, y el servicio técnico dice que ha sido por negligencia del usuario, ya que, según ellos, tiene humedad en su interior. Pero eso no es lo peor, lo peor es que Telefónica se niega anular el contrato de 24 meses durante el cual tiene que pagar una tarifa plana de datos que sólo puede usar con el iPhone. Es decir, te compras un iPhone ligado a un contrato, y si lo metes en el microondas por error, te lo roban o alguien lo confunde con la pastilla de jabón e intenta lavarse las manos con él prepárate para comprar otro porque el contrato te lo comes con papas, aunque supongo que existirá la opción de anularlo mediante el pago de un rescate.
Y a parte de lo anterior, que creo que es lo más sangrante, tenemos también otra cuestión ¿quien garantiza que es cierto lo de la humedad si el teléfono está en Dublín? Y de ser cierto ¿como saber si la inmersión del teléfono no ha sucedido durante el transporte?
Conste que no pretendo criticar a nadie por querer un iPhone por los motivos que sean. Además, he tenido el teléfono en mis manos y tiene una pantalla increíble, es bastante más rápido que cualquier Nokia que haya manejado y liberado tiene muchísimas posibilidades. Que demonios, hasta a mí me gustaría tener uno. Además, ni siquiera es caro comparado con Nokias o BlackBerrys de gama similar. Pero no con las condiciones de Telefónica porque, como dice el refrán, el que se acuesta con niños meado se levanta.
33 años han pasado ya desde que viera la luz Ommadawn, la 3ª obra de ese genio llamado Mike Oldfield. Para mí su segunda mayor obra tras Amarok y, por supuesto, una de las más grandes composiciones del siglo pasado. Como pequeño homenaje aquí tenéis una parte en concierto:
Mientras realizaba la muy recomendable costumbre de leer el blog de Marc Vidal me he descubierto el documental Money as Debt. Este documental me acaba de abrir los ojos a muchas cosas, y creo debe ser propagado para que nos demos cuenta de como nos están tomando el pelo.
ADVERTENCIA: la visión de este programa puede provocar irritabilidad, falta de sueño y ganas de suicidarse o de acercarse a la sucursal más próxima con un bidón de gasolina.
Como resultado de la nueva normativa aprobada en el consistorio madrileño, prohibiendo los hombres anuncios por considerar dicha profesión algo indigno, los partidos de fútbol de los equipos cuyos estadios se encuentran en la ciudad de Madrid no podrán disputar sus encuentros en sus campos. Por otra parte, todo aficionado sorprendido con la camiseta de su equipo, será detenido y, por supuesto, se ha instado a toda la ciudad a que elimine de su ropa cualquier rastro que pueda hacer identificar una marca.
Decían los promotores inmobiliarios hace un tiempo que la vivienda en España nunca bajaria por nosequé cultura que tenemos y unas cuantas sandeces más. Y ya sabemos lo que pasó, aunque algún pardillo si que se lo creyó. Ahora dice Gillermo Chicote, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores, que nadie se piense que los pisos iban a bajar entre un 30 o un 40 por ciento, porque antes se los regala al banco. Así que dada la historia reciente, mi vaticinio es que los pisos bajaran entre un 30 y un 40%.
Por cierto, ¿le ha contado alguien a este indivíduo que las casas suelen ser para que viva gente? Yo espero que la tormenta pase y que la gente se comporte, pero es algunos lo ponen tan difícil…
Sólo he tenido la oportunidad de escuchar estampidos sónicos provenientes de aviones un par de veces, la última con 10 años. Al contrario de lo que casi todo el mundo piensa, este fenómeno no se genera sólo cuando se rompe la barrera del sonido, sino que lo produce cualquier móvil que viaje más rápido que el sonido, acabe de alcanzar Match 1, o lo haya hecho antes. Los truenos, o el chasquido de un látigo son estampidos sónicos. Para hacernos una imagen mental de lo que produce este fenómeno, podemos pensar en la estela que los barcos dejan tras de sí, el estampido sónico es un fenómeno muy similar, sustituyendo las ondas líquidas u olas por ondas sonoras y el ángulo por un cono.
Para saber más sobre el asunto seguid los enlaces, porque yo en realidad no quiero dar una clase magistral sino poner un par de vídeos que me he encontrado vagueando por youtube. El primero es de un estampido sónico producido por el transbordador espacial Atlantis de vuelta a casa, o como dirían los entendidos, en reentrada. Este vídeo muestra a las claras lo que digo de que el estampido se escucha siempre que el objeto viaje por encima de la velocidad del sonido, ya que el transbordador, que se dirige a tomar tierra, está frenando.
Quizás pueda sorprender que se oigan dos explosiones, esto es así porque el objeto arrastra dos ondas de choque, una en el morro y otra en la cola, al igual que los barcos también generan un ángulo de olas a proa y otro a popa. En un objeto más pequeño o que vaya más rápido las explosiones se dan tan próximas que es imposible distinguirlas, tal como sucede en este otro vídeo en el que un F14 sobrevuela un portaaviones.
Si os ha gustado, en youtube hay muchos vídeos similares, pinchad aquí o aquí y a disfrutar del espectáculo.
Yo no se mucho de economía, y por ello supongo que ante lo que pasaba en los últimos años actuaba más por cuestión de fe que otra cosa, si la gente se endeudaba hasta las cejas y el crédito corría como la pólvora sin que nadie hiciera nada por evitarlo sería que tenían controlado el tema. Aunque en el fondo algo me hacía intuir que eso sólo podía acabar mal, pero nunca pensé que tanto.
Entre lo poco que se de la materia está que la economía tiene como base los recursos, que como todo el mundo sabe son finitos, y cuya cantidad está relacionada con la disponibilidad de éstos y con la tecnología con que se cuenta para su explotación. A partir de ahí, pienso que el crédito, en parte, se correspondería con recursos de futuro, es decir, sería dinero que, como si de un demiurgo se tratara, los bancos centrales crean confiando en que una mejor gestión futura de los recursos lo acabe trayendo de vuelta, algo que supongo es lógico, pero sólo hasta cierta punto. Creo que el problema es que para mantener los niveles de crecimiento, en gran medida en Estados Unidos y en menor, pero no despreciable, en el resto del mundo desarrollado, se ha abusado del crédito para poder mantener niveles de crecimiento, confiando en esa máxima de la magia económica de que el mercado pondrá por delante lo que haga falta, y eso, al igual que en el 29, se vuelve a mostrar totalmente falso. En esta ocasión la cuerda que une los recursos reales con la economía se ha tensado tanto que ahora mismo no se sabe si sólo está destensándose y volviendo al punto de equilibrio, o se ha roto del todo. Yo ni siquiera se cual de las dos posibilidades será mejor, aunque sí que en cualquier caso los que estamos por medio no lo vamos a pasar bien con ninguna.
Basándome en lo anterior, que igual es un disparate, no se si es buena idea que el Banco Central Europeo vuelva a bajar los tipos, eso puede reactivar el crédito y tensar todavía más la cuerda si no se ha roto todavía, aunque si lo ha hecho va a dar exactamente igual. En cualquier caso, sólo espero que si estamos avocados a un cambio de sistema, nuestro sufrimiento de hoy sirva para que de las cenizas surja algo menos disparatado y más justo.
No quiero terminar sin decir que esta relación que hago entre crédito y recursos a futuro la he hablado con personas más versadas que yo en economía y me han explicado que no es así. Pero a veces soy cabezota, y ninguno me ha convencido.
Por alguna extraña razón que desconozco Doctor Who me daba mala espina, pero la falta de series y las muchas recomendaciones que me llegaban del Clan Jimenez² me hicieron darle una oportunidad, y no me arrepiento.
La serie es sobre todo lo que parece, divertida, alternando grandes capítulos con otros para pasar el rato. Sus protagonistas son el Doctor, un Señor del Tiempo, y Rose, una chica londinense a la que el Doctor invita a viajar en la Tardis, su nave. Este es el punto de partida desde el que se nos invita a descubrir un mundo nuevo todos los días, un poco al estilo de Star Trek, pero sin solemnidad. El Doctor es un ser rodeado de misterio, por no tener no tiene ni nombre, que lleva sobre sus espaldas la carga de ser el último de su especie. Esto, junto con la crueldad de la que a veces hacen gala los humanos, es de lo poco que puede quebrar su optimismo casi infinito. Rose es su ancla, necesaria para devolverlo al camino cuando es necesario. Juntos, cabalgan a lomos de la Tardis de un sitio a otro, conociendo tanto nuevos mundos y civilizaciones (donde habré oído eso antes), como distintas épocas de la historia y futuro terrestre.
Sin duda se la recomiendo al que busque una serie divertida y con lo justo de sesuda.